Conscientes de la importancia que tiene el desarrollo motor en los primeros años de vida, en el Colegio Pedregal de manera permanente nuestros pequeños alumnos viven experiencias que favorecen la motricidad gruesa como parte fundamental de nuestro proyecto educativo a través del programa de motricidad “El niño piensa con el cuerpo”, diseñado especialmente para que los alumnos de maternal y preescolar desarrollen habilidades motoras, cognitivas y socioemocionales a través del movimiento, el juego y la exploración.
Este programa se fundamenta en los principios de la neuropsicología aplicada a la educación, que reconoce al cuerpo como una herramienta esencial para el aprendizaje. A través de circuitos motores, actividades de coordinación, equilibrio, desplazamientos y retos corporales, los niños fortalecen las conexiones neuronales necesarias para el desarrollo de la atención, la memoria, el lenguaje, las funciones ejecutivas y la autorregulación.
Diversas investigaciones han encontrado que los programas de actividad física y estimulación motriz favorecen significativamente el desarrollo de habilidades cognitivas como la atención, la memoria de trabajo, el lenguaje y el rendimiento académico en niños de edad preescolar.
Estudios recientes señalan que las actividades motrices estructuradas tienen efectos positivos en áreas cerebrales como el cerebelo y la corteza prefrontal, regiones relacionadas con las funciones ejecutivas, la planificación, la resolución de problemas y el control de impulsos.
La motricidad gruesa y las funciones ejecutivas
Las funciones ejecutivas son un conjunto de habilidades mentales que permiten a los niños regular su conducta, mantener la atención, seguir instrucciones y resolver problemas. Actualmente, la neuroeducación considera estas funciones como uno de los mejores predictores del éxito académico futuro. Cuando un niño participa en juegos motores como circuitos de obstáculos, actividades de equilibrio, carreras o juegos de coordinación, está fortaleciendo simultáneamente procesos de:
• Atención sostenida.
• Memoria de trabajo.
• Control inhibitorio.
• Flexibilidad cognitiva.
• Planeación y organización.
Los estudios sobre preparación escolar señalan que los niños que presentan un adecuado desarrollo motor suelen mostrar mejores niveles de autorregulación, atención y disposición para el aprendizaje formal.
En el Colegio Pedregal entendemos que el movimiento no es solamente una actividad física; es una estrategia pedagógica que impulsa el desarrollo integral de nuestros alumnos y sienta las bases para un aprendizaje exitoso a lo largo de toda su vida escolar.
